SAN MARCOS, EVANGELISTA
( Año 74)
Fiesta: 25 de Abril
San Marcos es el autor del segundo evangelio.
Parece que su familia era la dueña de la casa donde Jesús celebró la Ultima
Cena, donde estaban los apóstoles reunidos el día de Pentecostés cuando
recibieron al Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego. Era un niño
cuando Jesús predicaba y probablemente fue uno de los primeros bautizados
por San Pedro el día de Pentecostés.
Era primo de San Bernabé y acompañó a este y a San Pablo en el primer viaje
misionero que hicieron estos dos apóstoles. Pero al llegar a regiones donde
había muchos guerrilleros y atracadores, donde según palabras de San Pablo:
"había peligro de ladrones, peligro de asaltos en los caminos, peligro de
asaltos en la soledad" (2 Cor.), Marcos se atemorizó y se apartó de los dos
misioneros y se volvió otra vez a su patria.
En el segundo viaje Bernabé quiso llevar consigo otra vez a su primo Marcos,
pero San Pablo se opuso, diciendo que no ofrecía garantías de perseverancia
para resistir los peligros y las dificultades del viaje. Y esto hizo que los
dos apóstoles se separaran y se fueran cada uno por su lado a misionar.
Después volverá a ser otra vez muy amigo de San Pablo.
San Marcos llegó a ser el secretario y hombre de confianza de San Pedro.
Como le escuchaba siempre sus sermones que no eran sino el recordar los
hechos y las palabras de Jesús, Marcos fue aprendiéndolos muy bien. Y dicen
que a pedido de los cristianos de Roma escribió lo que acerca de Jesucristo
había oído predicar al apóstol. Esto es lo que se llama "Evangelio según San
Marcos".
El evangelio de San Marcos es como una repetición de lo que el Apóstol Pedro
predicaba. Es el más corto de los 4 evangelios. El de San Lucas tiene 1,140
frases. El de San Mateo 1,068. El de San Juan 879 y el de San Marcos
solamente tiene 746 frases. Son 16 capítulos llenos de narraciones muy
vivas, gráficas, salpicadas de detalles interesantes. Se propone no dejar de
narrar lo que contribuya a hacer más llamativa la narración. Allí parece
estar hablando un testigo ocular que se ha fijado en todo y lo repite con
agrado. Es el reflejo de lo que San Pedro presenció y que se le ha quedado
grabado en su memoria. Se fija más en los hechos de Jesús que en sus
discursos. Sus narraciones son agradables por lo frescas y espontáneas.
Parece un reportero gráfico narrando lo que sus ojos vieron y sus oídos
escucharon. Presenta atractivos cuadros: gestos, miradas, sentimientos de
Jesús. Dicen los especialistas que el evangelio de San Marcos mientras más
se le estudia, más se convence uno de que el que lo escribió era un
verdadero artista de la narración y que con este escrito contribuyó a que
muchos millones de lectores se entusiasmen por la persona de nuestro amable
Salvador. Un sabio afirmó que "el evangelio de San Marcos es el libro más
importante que se ha escrito", pues parece que fue el primer evangelio que
se escribió y que de él sacaron mucho material los otros tres evangelistas.
San Marcos tiene 105 paisajes y de ellos aparecen 93 en Mateo y 85 en Lucas.
De las 746 frases de Marcos, San Mateo reproduce 606 y copia el 51% de las
palabras que emplea Marcos. San Lucas reproduce en su evangelio 320 de las
746 frases de San Marcos. Solamente hay 24 frases de San Marcos que no se
encuentran ni en Mateo ni en Lucas. Por eso es que el Evangelio de San
Marcos es un libro verdaderamente importante.
San Pedro llama a Marcos en sus cartas: "Hijo mío". Y San Pablo cuando
escribe a Timoteo desde su prisión en Roma le dice: "Tráigame a Marcos,
porque necesito de su colaboración". Dicen los antiguos historiadores que
fue un compañero muy apreciado por los dos apóstoles.
A San Marcos lo pintan con un león, porque él era secretario de San Pedro,
el cual dejó escrita esta frase: "Vuestro enemigo el diablo, como león
rugiente, da vueltas alrededor de vosotros buscando a quién atacar". (1 P.
5,8) y porque su evangelio empieza hablando del desierto, y el león era
considerado el rey del desierto.
Dicen que San Marcos fue nombrado obispo de Alejandría en Egipto, y que allá
en esa ciudad fue martirizado por los enemigos de la religión un 25 de
abril.
La ciudad de Venecia (Italia) lo eligió como patrono y construyó en su honor
la bellísima Catedral de San Marcos.
En honor de este gran santo leamos de vez en cuando alguna página de su
hermoso y tan agradable evangelio. Así aumentaremos nuestro amor a
Jesucristo.